Concierto de Beyoncé en Barcelona

Concierto de Beyoncé en Barcelona

Beyoncé seduce a Barcelona con un entregado público en el Palau Sant Jordi

La cantante estadounidense Beyoncé ha conquistado la noche a los 18000 espectadores de procedencias muy diversas congregados en el Palau Sant Jordi de Barcelona dentro de la gira 'The Mrs.Carter Show World Tour 2014', protagonizada por sus bailes sensuales que han rozado el erotismo, su potencia de voz y constantes cambios de vestuario.

Como una novia, la artista se ha hecho esperar unos veinte minutos, y ha cantado para un auditorio que, pese a haber agotado entradas, se ha acumulado tan fuertemente ante el escenario que ha dejado media pista vacía.

El concierto ha empezado con su los movimientos de seis bailarinas, que han precedido la estelar aparición de desde dentro del escenario de Beyoncé, acompañada de seudofuegos artificiales, cañones de viento, un agitado movimiento corporal y su pregunta: «Barcelona, are you ready? Yeah! You are ready!».

Muchas de las asistentes han acudido a su cita con Beyoncé con un lazo luminoso en la cabeza, imitando a uno que ella lució públicamente; mientras que la presencia de algún ilustre invitado, como el futbolista Cesc Fàbregas, ha robado momentos de protagonismo a Beyoncé centrando fotografías de los fans.

La norteamericana ha entrado directa en materia con 'Run the wolrd', apuntada por miles de cámaras móviles, y, tras un rapidísimo cambio de vestuario, ha seguido por los temas de su nuevo álbum 'Flawless' y 'Yoncé', y después ha animado a su público a cantar con ella y aplaudir su 'Get Me Bodied', al que ha seguido un sensual y aclamado 'Baby Boy'.

En la interpretación de 'Diva', Beyoncé ha jugado con los vuelos de su melena para pasar a un nuevo cambio de vestuario, mucho más ligero para darlo todo cantando y bailando 'Naughty Girl' rodeada de fuego.

En su corpiño dorado lleno de tachuelas, Beyoncé ha pasado a 'Blow', para cuyo baile se ha servido de una barra que le ha permitido marcar repetidos movimientos de cadera, y que se ha convertido en una barra de 'streaper' para la canción 'Partition' antes de hacer lo propio en una silla-podio sobre la que la cantante se ha retorcido.

Beyoncé ha cantado 'Haunted' ante la mirada escudriñadora del público, envuelta en neblina y con un largo vestido negro, del que en seguida se ha desecho para volver a sus bailes sexys con 'Drunk in love' ataviada con un mono dorado.

'IRREPLACEABLE', EN CASTELLANO

La estela amorosa ha seguido con su tema 'Why don't you love me', tras la cual Beyoncé ha pedido al público un aplauso para sus músicos, formado exclusivamente por mujeres, y entre estos temas ha cantado en castellano un fragmento de 'Irreplaceable' antes de bajar del escenario a darse un baño de masas para cantar en el centro de la pista sobre una plataforma y ensalzar la animación del público.

«Aunque estéis arriba os siento», ha dicho Beyoncé, y ha agradecido las muestras de cariño del público, y ha proseguido con 'Love on top' hasta llegar a la cúspide de 'Crazy in love' lleno de columnas de humo.

De este 'hit' ha pasado a su mítico 'Single Ladies', que ha llenado con con cañones de purpurina dorada para regocijo del público para pasar después a 'I will always love you', de Dolly Parton cantado caminando en una pasarela entre el público.

La velada ha comenzado a concluir con la solemnidad impuesta por su dramático 'Heaven', que Beyoncé ha interpretado de forma muy intimista y con un enorme chorro de voz, y que ha terminado con un fragmento en 'off' del Padre Nuestro arrancando un sonoro aplauso.

La cantante ha dado las gracias a su publico al entonar 'XO', y ha ido bajando la tensión con el conocido tema 'Halo' acompañado de una cortina de chispas, para afrontar el tema final 'Happy Birthday', donde ha aparecido agitando una bandera española.

Beyoncé en Palau Sant Jordi Barcelona

Beyoncé no es una diva pop al uso: la quiere prácticamente todo el mundo, y pocos son los que se atreven a cuestionar el lugar de la Queen Bey en el olimpo de las poperas en un momento en que no está nada claro que quien ostenta el reinado lo pueda seguir haciendo por mucho más tiempo. Dicho esto, era de esperar el llenazo absoluto de la señora Carter ayer en el Palau Sant Jordi, aunque (minipunto para Doctor Music) sin agobios, ni siquiera en pista.

Lista hasta para escoger telonero, Beyoncé le permitió a Monsieur Adi crear atmósfera, pero sin pasarse, que «aquí la estrella soy yo». Música para pasar el rato, pero seamos sinceros, íbamos a lo que íbamos y no nos quedaríamos contentos hasta que Yoncé hiciera acto de presencia.

Quince minutos tardó en salir, pero qué le vamos a hacer si ella lo vale. La ovación del público enloquecido fue la mejor bienvenida, el Mrs. Carter Show había empezado.

Sorprende un poco el manifiesto feminista en el que la Carter denuncia la presión a la que las mujeres se ven sometidas en una sociedad que las obliga a casarse. Sorprende que la cantante de Run the World (Girls) haya incluido un discurso así en una gira que lleva como nombre su apellido de casada, pero cierto es que Beyoncé es independiente «social, política y económicamente», como el discurso aseguraba que debían ser todas las mujeres.

Reivindicaciones aparte, en el apartado musical, la ex Destiny’s Child sobresalió, y no es para menos dada su prodigiosa voz. Aunque le debemos dar las gracias también a su banda de acompañamiento, las Sugar Mamas (sí, todas mujeres). No faltaron en el show clásicos como Baby Boy o Crazy In Love (por cierto, locura total), aunque en versiones un poco cortas para nuestro gusto. De hecho, casi todas las canciones fueron más cortas que en los álbumes, lo que nos dejó a muchos con ganas de más.

Aunque la puesta en escena fue más relativamente sobria, dándole más importancia al baile, Beyoncé no fue nada austera al vestir, como se espera de cualquier reina: vestido Tom Ford, lentejuelas y varias combinaciones que quitaban el aliento. Sí, Beyoncé está buena y lo sabe, y además mueve el culo como nadie, que se lo pregunten al diván que montó (literalmente) en Partition.

¿Os he hablado del público? Sí, ese que se volvió loco con Drunk In Love, el nuevo clásico de la de Houston, que dio un importante repaso a su último álbum homónimo. Faltaron, pues, canciones, pero tampoco podemos exigirle que las interprete todas, aunque más nos gustaría.

Sí interpretó, sin embargo, I Will Always Love You de Dolly Parton (aunque popularizada por Whitney Houston) y Halo, canción que hizo emocionar a un servidor. También desempolvó Irreplaceable, con una parte acústica en castellano (un afortunado guiño al público), y dedicó Happy Birthday a todos los que cumplieron años ayer. Beyoncé piensa en todo.

Baile, moda, feminismo y muy buena música. ¿Qué más se puede pedir en un concierto de la popstar más grande del panorama musical actual?

Beyoncé seduce a Barcelona haciendo gala de su atractivo irresistible

Con un retraso perdonable ha ofrecido dos horas de música y espectáculo

18000 espectadores han disfrutado de su magnetismo en el Palau Sant Jordi

Fuegos artificiales, coreografías gimnásticas, ocho cambios de vestuario, una voz poderosa y, sobre todo, mucha sensualidad han sido los elementos con los que Beyoncé ha deslumbrado este lunes a los 18000 entregados espectadores que han llenado el Palau Sant Jordi de Barcelona.

La expectación era máxima en el único concierto en España de la fase europea de «The Mrs. Carter Show World Tour 2014», con las entradas agotadas 24 horas después de ponerse a la venta, a pesar de que los precios no bajaban de 70 euros.

Miles de personas venidas de diferentes puntos de España han hecho cola durante horas para pasar los controles de seguridad de entrada al recinto, dispuestas a soportar ese pequeño sacrificio a cambio de ver en vivo a la diva más sexy del momento, un trono muy disputado.

Con un retraso perdonable, el escenario se ha abierto como las aguas del Mar Rojo y Beyoncé ha emergido como una diosa, dispuesta a hacer olvidar a los presentes la vulgaridad de lo cotidiano. Objetivo que ha cumplido con creces.

La norteamericana ha ofrecido dos horas de música, baile y espectáculo, en las que ha alternado temas de su último álbum con algunos 'hits' como «Blow» y «Naughty Girl».

Un guión interpretado a la perfección

La norteamericana ha entrado directa en materia con «Run the wolrd», apuntada por miles de cámaras móviles, y, tras un rapidísimo cambio de vestuario, ha seguido por los temas de su nuevo álbum «Flawless» y «Yoncé», y después ha animado a su público a cantar con ella y aplaudir su «Get Me Bodied», al que ha seguido un sensual y aclamado «Baby Boy».

En la interpretación de «Diva», Beyoncé ha jugado con los vuelos de su melena para pasar a un nuevo cambio de vestuario, mucho más ligero para darlo todo cantando y bailando «Naughty Girl» rodeada de fuego.

Beyoncé ha cantado «Haunted» ante la mirada escudriñadora del público, envuelta en neblina y con un largo vestido negro, del que en seguida se ha desecho para volver a sus bailes sexys con «Drunk in love» ataviada con un mono dorado

Las mujeres mandan en el escenario

Una banda musical de ocho mujeres muy solventes, tres coristas espléndidas, una decena de bailarines perfectamente sincronizados y un efectivo juego de proyecciones, pantallas y luces han acompañado a la reina de la música de baile con resonancias negras.

Pero, sin duda, lo más deslumbrante de la puesta en escena de Beyoncé es la propia Beyoncé. La afroamericana se ha contorsionado en todas las posturas posibles: sobre una silla, alrededor de una barra, sobre un reclinatorio más adecuado para los movimientos horizontales y al unísono con sus bailarines.

Sensualidad que la cantante ha defendido como una manera de feminismo, ya que, como ha aclarado al principio del concierto en un vídeo, «las mujeres también son seres sexuales, no sólo los hombres». En este alegato feminista, Beyoncé ha defendido la igualdad entre hombres y mujeres que, en su opinión, incluye el derecho de la mujer a ser tan ambiciosa y tan sexual como el hombre.

Regalos para el público español

La sexualidad siempre presente no ha hecho perder la elegancia a la intérprete, que se ha mantenido fiel a un guión lleno de curvas, con el que ha llegado a Barcelona tras recorrer medio mundo.

Un guión que ha modificado un poco para el público español cuando ha cantado en español «Irreplaceable», cuando se ha oído el Padre Nuestro en español, y al final del concierto, cuando ha cogido una bandera española que le ofrecían desde el público.

El poderío de su voz y su amplio registro se ha podido comprobar en varias ocasiones, en especial, cuando ha llegado el turno de «Why don't you love me», que el público ha ovacionado con pasión.

Beyoncé ha bailado y ha cantado mucho, pero ha hablado poco, aunque las pocas veces que lo ha hecho el público ha bebido sus palabras y ha saltado de alegría.

Especialmente alegres han estado los privilegiados espectadores de la zona VIP, a los que la diva ha dado la mano y que han podido verla a dos palmos, así como el chico al que ha dedicado «Happy Birthday», algo que hace en cada concierto, aunque el homenajeado siempre lo vive como un momento único.

Una traca final con temas como «Halo» o «XO» ha hecho llegar al éxtasis a los seguidores, que no han tenido la opción de pedir bises. No estaba previsto en el guión, que la artista ha ejecutado a la perfección.

Beyoncé, nuevo álbum

Beyoncé no nos quiere conceder tregua alguna. A la confirmación hace unos días de las fechas que configurarán su próxima gira en Europa para finales de febrero y casi todo el mes de marzo de 2014, inmediatamente ha seguido el lanzamiento por sorpresa y sin previo aviso de su nuevo álbum que se titula simplemente Beyoncé.

Pero es que, además, este nuevo álbum ha venido acompañado de su versión completa en DVD o si lo prefieren en video, algo que representa todo un hito dentro del a industria discográfica internacional.

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