Defensa moviliza 4.300 millones
El Ministerio de Defensa ha publicado un informe en el que explica que, con los proyectos militares previstos para este año, España alcanzará la cifra de 95 programas en curso, configurando el mayor esfuerzo de modernización acometido por nuestras Fuerzas Armadas.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, junto a un dron
Defensa saca pecho asegurando que España es el séptimo país de la OTAN por volumen total de gasto en defensa y el tercer país que más ha aumentado su inversión en 2024 y 2025. En la actualidad, el Ministerio gestiona 79 programas, de los cuales 35 corresponden a los Programas Especiales de Modernización (PEM) impulsados a través del Plan de 2025. Pero el Gobierno promete que esa cartera de proyectos «continuará creciendo durante los próximos ejercicios».
Para 2026, la cartera dirigida por Margarita Robles explica que lanzará 15 nuevos PEM, junto con el programa Capacidad LEO Nacional, que está previsto para 2027. Este último se trata del PEM SATCOM multiórbita, anunciado por Sánchez el pasado mayo, y se materializará a través de una inversión estimada en una horquilla entre 1.600 y 2.000 millones de euros, destinada a financiar la aportación de España al programa IRIS², la nueva red de Internet por satélite e infraestructura de comunicaciones seguras de la Unión Europea.
Además, los 15 nuevos PEM para este año impulsarán en conjunto el desarrollo de «capacidades transversales en los ámbitos de las comunicaciones, la ciberseguridad, la inteligencia y la guerra electrónica mediante el empleo de nuevas tecnologías, la explotación de datos y la inteligencia artificial». Para ello, contemplan el «desarrollo y adquisición de sistemas de comunicaciones, criptográficos y de ciberseguridad, de obtención, análisis y explotación de inteligencia, así como sistemas avanzados de planeamiento y simulación».
Se incluirá también la modernización de los sistemas de mando, control y comunicaciones de los Ejércitos, la Armada y la UME, y la mejora de las capacidades de posicionamiento y navegación. Asimismo, para hacer frente a los desafíos de la inteligencia artificial ofensiva, reforzarán las capacidades nacionales mediante el desarrollo de sistemas de detección y protección de infraestructuras críticas y el uso responsable de la IA para anticipar, identificar y mitigar amenazas.
Los 35 PEM actuales configuran un techo de gasto conjunto de 34.000 millones de euros hasta 2042. Con respecto a la financiación de estos programas y conforme a lo establecido en los ocho Reales Decretos del Ministerio de Industria de concesión de prefinanciación, en 2026 se prefinanciarán 2.318,80 millones, adicionales a los 4.500 millones de 2025.
«Los resultados obtenidos reflejan la dimensión de este esfuerzo. Más de 840 empresas participan ya en los Planes de Participación Industrial asociados a los programas de modernización. Se trata de un ecosistema extraordinariamente diverso en el que conviven grandes empresas tractoras, pequeñas y medianas empresas altamente especializadas, centros tecnológicos, universidades y proveedores que forman parte de cadenas de suministro distribuidas por todo el territorio nacional», han explicado desde el Ministerio.
Además, Defensa ha informado de que, según la información y los datos recogidos en los planes de participación industrial recibidos, la estimación de creación de empleo medio anual del conjunto de los 35 PEM del Plan de 2025 es de 22.073 empleos y una estimación de creación total de empleo a lo largo de la duración de los 35 programas de 155.436 empleos.
«El porcentaje de nacionalización medio hoy se situaría en el 73%, siendo el objetivo a alcanzar el 80% español y el 90% europeo. Pero quizá uno de los aspectos más relevantes sea la capacidad vertebradora que posee esta política de inversión. Los programas de modernización no concentran sus efectos en unos pocos polos industriales sino que generan actividad económica en prácticamente todas las comunidades autónomas. La incorporación de nuevos corredores industriales, la ampliación de la red de proveedores y el desarrollo de capacidades en sectores emergentes permiten distribuir oportunidades de crecimiento por todo el territorio nacional, fortaleciendo ecosistemas industriales regionales y favoreciendo una mayor cohesión económica», han zanjado desde el Ministerio.
