España, entre los cuatro peores países europeos para los jóvenes

España, entre los cuatro peores países europeos para los jóvenes

España es el cuarto país de la Unión Europa con peores indicadores de desarrollo juvenil, tras Italia, Bulgaria y Rumanía. Los pésimos datos de empleo y emancipación lastran el desarrollo de la población de 15 a 29 años, que en cambio tiene mejor salud y más habilidades digitales que la media de la UE, a pesar de que sus tasas de mortalidad por accidente o suicidio y sus habilidades y capacidades para desenvolverse en el mundo digital son superiores a la media de la juventud europea.

Una pareja come 'take away' en un banco de Barcelona

Así se desprende del Índice de Desarrollo Juvenil Comparado 2021 que elabora el Centro Reina Sofía de Adolescencia y Juventud de FAD, que también pone de manifiesto que la pandemia de la covid ha frenado el desarrollo juvenil en todos los países y, en el caso de España, ha frenado los avances en empleo y emancipación que se venían registrando desde 2016, según ha explicado la subdirectora de la institución, Anna Sanmartín.

El índice, que se renueva anualmente, recoge datos relativos a educación, empleo, emancipación, vida/salud y uso de las TIC con el objetivo de medir los avances en materia de desarrollo juvenil en los 27 países de la Unión Europa y, en el caso español, en las 17 comunidades autónomas.

De hecho, la posición de España en los últimos lugares del ránking (con una puntuación de 5,012 en una escala de 0 a 10) contrasta con la que ocupan algunas autonomías, como Madrid que supera la media de la Unión Europea (5,927), o el País Vasco, que prácticamente la alcanza.

De hecho, los jóvenes de este último territorio encabezan el ránking del ámbito educativo, que evalúa la tasa de educación superior, la de abandono escolar temprano, y el aprendizaje de al menos dos idiomas extranjeros, entre otros parámetros.

Mejor en educación que en empleo

En Educación, España ocupa globalmente un lugar ligeramente inferior a la media de la UE (en abandono escolar tiene el peor registro después de Malta), pero siete comunidades la superan: País Vasco, Madrid, Navarra, Asturias, Castilla y León, Cantabria y Galicia.

En todo caso, la pésima posición de España en el Índice Sintético tiene que ver sobre todo con los resultados obtenidos en las variables de empleo y emancipación. En el caso del empleo, no es sólo que los jóvenes españoles tengan una tasa de desempleo que más que duplica la de la UE (29,2% frente a 13,3%), si no que los que trabajan lo hacen en muchas peores condiciones, lo que lastra sus proyectos vitales.

Así, por ejemplo, España tiene la mayor proporción de población joven que trabaja con contrato temporal de toda la Unión Europea (52%). Y más de la mitad de los jóvenes que trabajan a tiempo parcial lo hacen de manera involuntaria, mientras que la media de la UE son solo una cuarta parte.

Y esto se deja notar también en los niveles de emancipación. En España, sólo seis de cada cien menores de 24 años puede vivir fuera del hogar familiar, frente a más del 25% de media comunitaria. Y en la franja entre 25 y 29 poco más de un tercio se ha emancipado, mientras que en el conjunto de Europa son más del 55%.

Menor mortalidad y más tecnológicos

En lo que sí están mejor que la media los jóvenes españoles es en los indicadores de salud y de uso de la tecnología. En España, la tasa de suicidio es de 3,8 por cada 100.000 personas de entre 15 y 29 años, frente a 6,7 por cada 100.000 en la UE. Y la tasa de muertes por accidentes de tráfico es de 5,2 frente a 7,6.

Y en los indicadores relativos al uso de internet y las habilidades digitales, Cantabria encabeza el ránking de todos los territorios europeos analizados, y Extremadura ocupa el tercer lugar.

Claro que, como ha explicado Sanmartín al presentar los datos, «esto puede tener que ver con que los jóvenes españoles, al convivir con la familia y trabajar menos, tienen más tiempo para usar las tecnologías, porque al final todos estos indicadores son vasos comunicantes: si sube el desempleo muchos jóvenes vuelven a estudiar y también cae la tasa de emancipación».

Eusebio Megías, psiquiatra y miembro del comité asesor del Centro Reina Sofía-FAD, asegura que, en España, los jóvenes están lastrados y dificultados por tres grandes brechas y el crecimiento de la desigualdad.

«La primera, la brecha intergeneracional, porque la juventud está tardando más que los adultos en salir de la crisis, tienen trabajos más precarios que los adultos y las políticas públicas favorecen más a estos que a los jóvenes; la segunda, la brecha de género, ya que las jóvenes tienen más problemas que los jóvenes; y la tercera, una brecha estructural intrageneracional, porque hay desigualdades enormes en los niveles de formación, digilitalización y oportunidades entre los propios jóvenes», ha enfatizado Megías en la presentación del índice de desarrollo juvenil comparado.

La cualificación dentro de los jóvenes es muy variable y en función de eso les va mejor o peor.

Elisa Chuliá, socióloga, profesora Uned

La socióloga Elisa Chuliá, profesora de la UNED y directora de estudios sociales de Funcas, insistió en esta desigualdad intrageneracional para asegurar que «a los jóvenes en general no les va mal ni les va mal en todo; la cualificación dentro de los jóvenes es muy variable, y en función de eso les va mejor o peor en distintos ámbitos, porque la cualificación se ha convertido en una variable discriminante en este grupo de edad, tanto para el empleo como para encontrar pareja o incluso amigos».

El paro juvenil se desboca: nativos digitales pero más precarios que nunca

“España tiene un problema gigantesco con el desempleo juvenil. Y viene de muy lejos. La pandemia solamente lo ha agravado. Si no aprovechamos los fondos europeos de recuperación para favorecer la formación profesional, la movilidad territorial y la flexibilidad, el país corre el riesgo de perpetuar la situación”, alertaba la semana pasada Josep Oliver, catedrático de Economía Aplicada en la UAB en la presentación del estudio El merado de trabajo para los jóvenes, elaborado junto a Manpower.

Los datos son estremecedores. Según los últimos datos disponibles de Eurostat relativos al 2020, España es el país de la Unión Europea con la tasa de paro más elevada –del 37,7%– entre las franjas de edad de 15 a 24 años. En Catalunya, la situación es incluso peor, el paro es de un 38,1% cuando la media europea es de un 12,5%. En España, los nativos digitales miran al futuro sin demasiada esperanza y el país debería temer por la pérdida de capacidad tecnológica que eso puede conllevar.

Este año, el Estado está saliendo de la crisis pero los datos siguen siendo preocupantes. Según la EPA, la tasa de paro se sitúa alrededor de un 30% (en función del mes). “Durante esta crisis sanitaria han caído las contrataciones y las pocas que se han llevado a cabo, en el sector digital, sanitario o alimentario han sido para fichar perfiles con experiencia. Formar a distancia es más complicado”, comenta Mónica Pérez, directora de estudios de Infojobs.

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